¿Ha imaginado usted qué sensación le traería saber en peligro a su padre, hermano, hijo o pareja? Debe haber escuchado antes la historia de “la llamada”, en la que le notifican que su familiar fue secuestrado o que se encuentra en la comisaría y le piden dinero para conseguir que lo liberen. Al final todo es un engaño y su familiar regresa a casa, ignorante de lo sucedido, haya usted cumplido con los requerimientos o no.
¿Pensaba que quienes contaban esto exageraban?, ¿que eran solo cadenas en su correo electrónico?, ¿que cómo podía ser que la gente cayera en esa tontería? Reflexione un poco más o podría ser víctima de la siguiente llamada.
Nada personal
Al recibir una llamada a la una de la madrugada –pienso– lo que querían era sorprenderme, encontrarme dormida e ingenuamente desprevenida. Yo estaba muy despierta, redactando unos informes, mas podría jurar que quien sollozaba al teléfono era mi novio. Me llamó por mi apodo (Malú) y enseguida pasa al teléfono (de número restringido) el “capitán” David Gutiérrez Farfán, quien me pidió que me calme de forma muy amable. Allí comenzó mi pesadilla.
Lo narrado es una de las modalidades más conocidas de estafa de los últimos meses: estafa telefónica o robo telefónico. Por su forma de operar, es de creencia general que estos sujetos no tomarán represalias si, finalmente, no consiguen lo que piden. Así lo dice la señora Carmen Salazar Astete, del distrito de Los Olivos quien recibió una de estas llamadas: “Si no les das plata, no pasa nada. Total, ni te conocen”.
La realidad
Sin embargo, ya se han denunciado a la Policía Nacional varios casos en los que las personas fueron obligadas a salir de sus hogares, con diferentes excusas, de modo que no hubiera nadie al pendiente. Así, y con toda comodidad (obviamente, previo seguimiento, lo que significa que sí podrían conocer a los estafados), entraban a la casa de su víctima dejándola completamente vacía. Algo relativo le sucedió a una familia de San Borja que pidió no revelar su apellido:
“Me llamó, supuestamente, el señor de la casa y me pidió que esté lista para cuando llegue su amigo Jorge a recoger la computadora. Él llegó después de diez minutos; yo lo hice pasar y se la llevó. Cuando todos regresaron y notaron que faltaba, se me fueron encima”, menciona Jésica, la empleada de la familia. “Si no fuera por la confianza que me tienen y el tiempo que tengo trabajando acá, me hubieran botado”.
Modus operandi
Existen varios tipos de estas llamadas, como en la que un familiar está en la comisaría por algún hecho delictivo (haber caído en un operativo junto a criminales); otra, en la que un familiar ha sido secuestrado, y una de las que se está haciendo más común: la historia del gran premio del programa La movida de los sábados, conducido por Jeanet Barboza o Bailando por un sueño, de Gisela Valcárcel, quien advirtió durante este año a sus televidentes de esta modalidad para que no cayeran en la estafa, ya que ellos no hacen sorteos.
Esto fue lo que le ocurrió al padre de la señora Mary Ramírez, quien vende hamburguesas en un humilde puesto del Cercado de Lima: “A mi papá lo llamaron ‘disque’ de La movida de los sábados para decirle que se había ganado 10 mil soles. Nosotros somos pobres, señorita, y a mi papá le dio un ataque de risa; así de los nervios se empezó a reír. Ellos le decían que tenía que comprar tres tarjetas de Movistar de 50 soles, una bolsa de Ace, un tarro de leche Gloria y ellos iban a verificar que tuviera los productos y le iban a entregar el premio en la puerta de la casa, pero como él se seguía riendo, se molestaron y le colgaron”.
No siempre te salvas
El ataque de risa nerviosa salvó al padre de Mary Ramírez de pedir prestados a un vecino los 150 soles que iba a regalar a los estafadores al dictarles las claves de las tres tarjetas de Movistar, pero no siempre surgen estas situaciones providenciales.
La familia Puccio, que radica en el distrito de San Miguel, recibió una llamada en la que el sobrino menor lloraba y decía que le estaban pegando, que estaba secuestrado y que querían tres mil soles para liberarlo. Ellos hicieron el depósito en Western Union, pero “otros secuestradores” llamaron para decir que lo liberaban por mil soles. Supuestamente, el joven había ‘cambiado de manos’. Una de las tías del “secuestrado” se dio cuenta del engaño; lamentablemente, ya habían hecho el primer depósito.
Es indignante, además, lo que estas estafas pueden causar. A la señora Teófila Villegas, vecina del distrito de San Martín de Porres, le dio un infarto al recibir una de estas llamadas. Se llenó de terror mientras le decían que su hijo, quien es taxista, estaba en la comisaría de San Isidro por haber atropellado a una joven de 14 años que ahora se encontraba grave. Los delincuentes querían “llegar a un arreglo”. Su vida ha cambiado por completo: es muy sensible, no puede recibir sorpresas ni noticias fuertes; no puede asumir los retos de su hogar como siempre. Nadie puede regresarle su vida anterior y a nadie parece importarle.
¿Qué dicen las autoridades?
El jefe de la División de Estafas de la Policía Nacional, coronel Alejandro Díaz Changanaqui, menciona que ya se conocen varias denuncias de esta modalidad de estafa (aparentemente importada desde Colombia) y está en proceso de investigación. “Las operaciones de este tipo son planificadas con mucho detalle, pues, en algunos casos, se llama primero a la persona que responde al nombre que será utilizado en la estafa, como si fuera de la empresa Claro o Movistar, se le dice que su número ha sido clonado y para arreglar el problema necesitan que apague su celular por una o dos horas. En ese momento, se inicia el procedimiento de llamada a la familia, que se ha detectado, en muchos casos, proviene de penales limeños”.
La policía tiene un número de denuncia para este tipo de estafas; sin embargo, al llamar, contesta un mensaje de ‘fuera de servicio’. La Policía sigue exhortando a la población a no dejarse timar por gente inescrupulosa; sin embargo, una voz idéntica, un dato exacto, una amenaza, derriban los muros hasta de las personas más serenas. La población sabe que está en riesgo al transitar por la ciudad, pero es indignante no poder siquiera contestar con confianza el teléfono.
En el Perú, solo el 3% y el 10% de los alumnos de secundaria tienen un nivel aceptable en Matemáticas y Comprensión de Textos respectivamente (Estudio Nacional del Ministerio de Educación en el 2005). La pregunta es ¿están realmente preparados los alumnos para ingresar a la Universidad? Los miembros de la OCA (Oficina Central de Admisión) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos mencionan en las charlas que dan a distintos centros educativos que el temario señalado para su prueba de admisión (que es la más difícil de nuestro país) es realizado teniendo en cuenta la preparación de los escolares en sus aulas. Parece que la realidad apunta en una dirección muy distinta. Y, entonces, ¿quién podrá defendernos?
El divorcio
Para el ingeniero Martín Palma Lama, ex director regional de Educación y docente de la Universidad de Piura: “Hay un divorcio entre lo que pasa en los centros educativos y lo que sucede en las universidades”. Explica, desde su experiencia, que hay razones que saltan a la vista. Las más importantes: la falta de objetivos claros en colegios y universidades, de hábitos de estudio de los alumnos y de vinculación de las instituciones educativas con su entorno.
Los exámenes de ingreso están diseñados para captar al tipo de personas que la Universidad desea tener y formar profesionalmente, pero, de ser así, ¿por qué el Ministerio de Educación y la Asamblea Nacional de Rectores marchan cada uno por su lado? ¿No sería más adecuado trabajar juntos estrategias y competencias? Parece ser que cierto recelo se vislumbra.
Academias. ¿Las necesitamos?
Al terminar el colegio, ciertas preguntas se tornan importantes: ¿Qué voy a hacer de mi vida? ¿Estudiar o trabajar? Si la respuesta es “estudiar”, ¿dónde? Es una decisión complicada que tiene mucho que ver con la condición socioeconómica de la familia y las presiones internas.
Asumiendo que el casi 30% de la población peruana pertenece a la clase media – media o media – baja, es de esperarse que las universidades nacionales se conviertan en la tabla de salvación, pero para alumnos que vienen, prácticamente en su totalidad, de un colegio del Estado y que, por cierto, van a enfrentar la prueba de admisión más competitiva de todas: la que plantea una universidad que recibe la súplica de abrir sus puertas a 30 mil o 40 mil jóvenes al año. Tal como en la selección natural, solo los más fuertes sobreviven.
Para Jesús Huamán, Licenciado en Educación Secundaria de San Marcos y jefe de la plana de Lengua del centro preuniversitario Pamer, el rol de la academia es necesario, pues el alumno de colegio ha sido formado con una currícula muy pobre que no desarrolla su capacidad y con un maestro que no se da abasto con la gran cantidad de educandos en el aula.
Asimismo, indica que el rol del maestro en el colegio nacional, según su experiencia, se ha convertido verificar que los alumnos pasen el año escolar sin mayores complicaciones y que en la academia el número de alumnos puede masificarse, ya que no se tiene el sentido de la educación integral, pues el alumno acude a clases con un objetivo interiorizado, lo que no ocurre con los colegiales.
Un mal necesario
Rosa Cusipuma, catedrática de la UNMSM (Universidad Nacional Mayor de San Marcos menciona: “(Las academias) son un re – mal necesario. La educación que reciben los alumnos, ya sea pública o privada, no es buena para todos; por ende, se necesita de la academia. Y te aviso que no van a desaparecer: siguen existiendo en Corea del Norte, en Japón y Estados Unidos. Pese a que suba el nivel de la educación se van a necesitar, ya que ahora cumplen un rol distinto".
Es una realidad el hecho de que hay una brecha grande entre el colegio y la academia, un abismo que muchos temen observar, sobre todo porque no hay políticas educativas que se encarguen de este punto. Parece ser que la intención seria que se tuvo fue la idea del bachillerato. Para Palma Lama estos dos años extra eran importantísimos, pues al decidir qué camino tomar luego del colegio, el alumno no decidía sus próximos cinco años, sino toda su vida. Y para esto sí que se necesita madurez.
No tiene ganas de nada, de repente trata de evitar situaciones que pudieran ponerlo en evidencia o siente que para poder lograr sus objetivos depende siempre del apoyo de alguien; ve su futuro como algo completamente incierto, pero se siente sin energías para afrontar los retos venideros. Tal vez usted es víctima de la depresión y no lo sabe. ¿Por qué? Según la APA (American Psyquiatric Association), En la actualidad, hay un alto índice de personas que sufren de depresión y por ignorancia descartan los síntomas. Además, ¿sabía que es más común en las mujeres que en los hombres, pues tienden a deprimirse el doble de veces? Esto se da por la presión de cómo deben vivir su femineidad: rol de ama de casa, madre, pero a la vez trabajadora.
¿Pueden ser los niños víctimas de depresión? Por supuesto y esta es la afirmación más penosa de todas.
El problema
Para el MINSA (Ministerio de Salud) la depresión es un trastorno afectivo en el que la manifestación predominante es el ánimo triste, con falta de motivación para emprender las actividades que normalmente se realizaban, deterioro cognitivo e interferencias en el desempeño motor y las funciones vitales básicas (sueño, apetito, sexualidad), así como sentimientos de culpa y pensamientos de muerte.
En cuanto a sí mismo, el síntoma depresivo hace que la persona se sienta desgraciada o enferma, piensa que vale poco y que todo lo negativo que pueda ocurrir es su culpa. Sobre las experiencias, cree que los obstáculos presentes son imposibles de superar y, por ende, no podrá alcanzar sus objetivos. Respecto del futuro, la persona deprimida posee más ideas de fracaso cuando la tarea es de un futuro inmediato, es así que se “cuelga” de personas que cree más experimentadas para evadir su responsabilidad.
Te reconozco
Según el psicólogo y psicoterapeuta Norvy Delgado Farroñay, es completamente posible reconocer a una persona depresiva, ya que podemos notar una disminución de ánimo, que desea dormir todo el día y no se embarca en proyectos, pero aclara: “Lo que te he mencionado es lo más común. Siempre que pensamos en depresión, creemos que la persona llora sin cesar, mas no es así. También un síntoma es querer trabajar o tratar de realizar toda actividad posible para llegar exhausto a casa”.
Asimismo indica: “No debemos confundir un bajón de ánimo con la depresión. Es normal sentirse triste por una experiencia negativa o una mala noticia, pero si eso nos lleva, literalmente, a no poder salir de la cama, entonces se trata de la depresión crónica o clínica; por ello, si lloras de la nada, bajas de peso, muestras –injustificadamente– malestares gastrointestinales, te duele demasiado la cabeza, el cuello o no puedes dormir debes evaluar la posibilidad de sufrir de depresión”.
Debo tratarte
La depresión es una enfermedad que se relaciona con el cerebro; específicamente, con los neurotransmisores, que son sustancias químicas que expulsan las neuronas. Si estas vierten una cantidad menor a la habitual de neurotransmisores, aparece la depresión; por ello, se debe compensar la falta con medicamentos, pero esto es un arma de doble filo, ya que la persona puede volverse farmacodependiente, así que lo correcto es brindar la medicina, pero también terapia psicológica para que la persona supere la enfermedad y vaya dejando los fármacos.
Pequeños en riesgo
Enrique Macher, director del instituto de salud mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi, refirió que más del 21% de los menores peruanos sufre de depresión y que existe un riesgo grande de que esta desencadene en suicidio. Las principales causas son el maltrato físico, psicológico y el abuso sexual. “Del mismo modo, intervienen factores sociales ligados a la pobreza, lo cual genera una baja autoestima, y la poca presencia de los padres en la crianza de los hijos”, indicó.
La mayor frecuencia de casos se presenta en la edad escolar, desde los 8 a 10 años, pero en la adolescencia aumenta en forma considerable y el riesgo suicida se dispara tanto como en los adultos. Los niños y adolescentes deprimidos pueden mostrar cambios sustanciales en su conducta. Aquel que era muy sociable pasa a estar solo la mayor parte del tiempo o pierde interés por todo. En ocasiones, se refiere a que quisiera estar muerto o puede hablar del suicidio.
Macher recomienda prestar atención a la conducta y el rendimiento académico en la escuela, pues es un buen indicador del equilibrio mental. Igualmente, es necesario observar si se producen cambios en las relaciones que sostenían con menores de su misma edad. Es importante recordar que en esta enfermedad la persona se siente fracasada o inútil a pesar de toda evidencia contraria.
El director del instituto Guestalt de Lima, Manuel Saravia, ha detectado (con su estudio Depresión y suicidio en escolares de Lima Metropolitana) que el 79% de escolares encuestados pensó en la autoeliminación como una salida para sus problemas. ¿Qué está pasando con nuestros niños? Las autoridades competentes deben responder a esto, pero sobre todo, ¿qué ocurre con los adultos, padres de estos niños? Quizá la pobreza, falta de empleo, la ignorancia, la sensación de un futuro no prometedor está, silenciosamente, destruyendo la raíz de ese árbol que va a quedar luego de nosotros para hacerse llamar Perú.
La RAE (Real Academia Española) define a la homosexualidad de la siguiente forma: f. Inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo. Pese a la brevedad del concepto, la decisión de una persona con esta opción de vida a formar una familia fomenta un extenso debate, fuera de las contradicciones y críticas de una sociedad latinoamericana acostumbrada al hogar tradicional. ¿Estamos preparados para una familia con dos padres o dos madres?
El debate
¿Niños en la calle –tal vez en orfelinatos– o niños perteneciendo a familias homosexuales? La Iglesia, los políticos, las ONG se pronuncian ante esta problemática. ¿Puede, durante años, estar un niño sin saber lo que es el rol del hijo?, ¿puede ser un niño la bandera de reivindicación de un grupo social? Muchos se atribuyen el haber hallado una respuesta; sin embargo, los estudios realizados hasta el año 2005 usaron muestras muy pequeñas o mal elegidas.
Las cosas claras
En primer lugar, cabe señalar que la homosexualidad no es ya considerada una enfermedad. Al inicio, había sido incluida por Freud dentro de las “perversiones” o “aberraciones sexuales” (como el masoquismo, en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad), mas luego se rectificó y mencionó que no se le podía clasificar de esta manera (Carta a una madre americana) y desdijo la teoría de que era un mal degenerativo. La OMS (Organización Mundial de la Salud) también se rectificó (1990).
En el mundo, aún existen lugares donde se condena la conducta homosexual, se le aplica la pena capital (como Arabia Saudita), la pena de cárcel o, al menos, sanciones económicas; también existe la postura de aceptación en la que se nota, por parte del gobierno, un trabajo constante en otorgar nuevos derechos que permiten las uniones civiles o cierto tipo de reconocimiento a las uniones, incluso la adopción de menores, como es el caso de España.
Principalmente, quienes tienen una postura a favor alegan que al conceder derechos de unión a la comunidad homosexual, se está dando una extensión legal a un grupo de ciudadanos que antes no eran reconocidos (la Constitución condena la desigualdad y discriminación), mientras que quienes están en contra mencionan que la unión matrimonial corresponde al hombre y la mujer (incluso etimológicamente), ya que está destinada a la procreación y una pareja homosexual no puede acceder a esto sino por medios “antinaturales”. Otros opinan que no se puede negar la unión, pero no aceptan que se le llame matrimonio.
Adóptame
La adopción de niños por familias homosexuales está aceptada en un reducido número de países europeos y norteamericanos, también se ha aceptado en Israel y en Paraguay (2009), pero en Brasil aún se pelea este derecho, pues el presidente Lula aportó en una ley que facilitaba la adopción de niños en su país a inicios de agosto de este año, pero los requisitos dejaban de lado a las uniones homosexuales solapadamente.
La opción médica está dividida al respecto; por ejemplo, el psicólogo español Luis Riesgo afirma que permitir este tipo de adopción va en contra del séptimo artículo de la Declaración Universal de los Derechos del niño, mientras que un informe de María del Mar González (2004) resolvió que los niños adoptados por homosexuales no mostraban trastornos psicológicos, pero sí una flexibilidad respecto de los roles familiares.
No es igual
Es el título de un informe que incluye la bibliografía más relevante que existe hasta la fecha sobre el tema, recogiendo 200 artículos, estudios e investigaciones de todo tipo. La conclusión científica es que los niños criados por parejas de homosexuales tienen un desarrollo muy distinto de los que crecen en familias naturales y, en muchos aspectos, perjudicial para ellos. El documento analiza también la politización de ciertas instituciones que han tomado una parte decidida a favor de la adopción de niños por familias homosexuales.
¿Qué opinamos los peruanos?
El diario El Comercio realizó una encuesta a mil personas en agosto de este año respecto de la homosexualidad. El nivel de tolerancia resultó ser bastante bueno (40%), pero todavía se considera que esta orientación es una enfermedad y se rechaza el matrimonio entre personas del mismo sexo (más en las mujeres que en los hombres). Además, más del 80% desaprueba la adopción de niños por familias homoparentales.
Vivimos, pues, en una sociedad que mantiene sus estructuras tradicionales. El debate está abierto.
Un problema mayúsculo
En un país donde 13 500 del total de muertes en el año 2005 fueron provocadas por la contaminación, esta debe ser un tema prioritario. 2 696 de los decesos corresponden a menores de cinco años según el CIDATT (Centro de Investigación y de Asesoría del Transporte Terrestre) y esto es causado, entre otros factores, por la importación de vehículos usados; es decir, chatarras que no solo tiñen de rojo las carreteras, sino que intoxican nuestra sangre y nuestros pulmones. ¿Usted se siente lleno de salud? Tenga cuidado, quizá los efectos se puedan manifestar cuando intente aportar en la perpetuación de nuestra especie.
El Problema
Normalmente, cuando pensamos en la contaminación nos imaginamos a las chimeneas de grandes fábricas emitiendo un humo denso y negro que pone aún más gris el cielo de nuestra ciudad; de seguro pensamos en el calentamiento global y en las empresas mineras cuyos relaves afectan los ríos, que no solo riegan las cosechas, sino que alimentan a manadas sedientas que pastan en la sierra peruana.
Es obvio motivo de preocupación todo lo citado anteriormente, pero una amenaza no muy conocida por todos –aunque igual o más peligrosa– es ya notoria y necesita de una atención especial: la infertilidad de la especie humana como producto de la contaminación.
Todos la consumimos y ella nos consume
Un estudio realizado en la Universidad de Brunel (Inglaterra), en conjunto con otros centros de investigación, han arrojado resultados alarmantes: el agua para consumo humano posee contaminantes que reducen la testosterona e inhiben la capacidad reproductiva de los órganos masculinos y en el caso de algunos animales, como los anfibios y peces, se está produciendo una antiandroginización; es decir, una especie de cambio de sexo.
Charles Tyler, uno de los profesores autores del estudio, señaló: “Esto significa que los compuestos contaminantes que están causando estos problemas quizás provienen de una amplia variedad de fuentes”. Es cierto; el agua llega a todos y, después de ser usada, regresa hacia donde vino: los ríos, que de una u otra forma terminan desaguando en el mar. El agua, elemento de la vida, está contaminada con Plomo y Azufre que son los peores agentes que existen en el océano. Es una cadena completa de contaminación, ya que nos alimentamos de los peces que viven en esas aguas, de los animales que beben esa agua y de las plantas que son regadas con esa agua
El aire es también un gran problema. Siempre se asoció a enfermedades de las vías respiratorias o cardiovasculares, pero es causante del aumento de la infertilidad tanto en hombres como mujeres. En el caso de los primeros, disminuye la calidad de espermatozoides y su movilidad; en ellas, genera abortos espontáneos por efectos del Plomo concentrado en la sangre. (Y seguimos importando autos usados).
Por un Perú fértil
El centro de fertilidad Procrear ya ha emitido una alerta para varones en edad reproductiva, pues deberían hacerse un chequeo anual de fertilidad desde los 18 años. Es importante prevenir cualquier anomalía, ya que el contacto con el medio ambiente es algo completamente inevitable.
Así lo mencionó el director científico de dicha institución, Dr. Julio Dueñas Chacón, tras revisar múltiples trabajos de investigación que se vienen haciendo desde hace 20 años, los cuales demuestran un descenso en la calidad del esperma debido a la contaminación del medio ambiente.
"Cada día los especialistas en infertilidad estamos más convencidos de que factores ambientales están interfiriendo en la disminución de los espermatozoides y también en la capacidad fértil de la mujer. La contaminación del aire, las sustancias químicas en los alimentos, el estrés y otros efectos de la urbanización están íntimamente relacionados con esa pérdida de fertilidad", indicó. Y prosiguió: “La clínica Tambre, en Madrid, lo corrobora con sus cifras: rechaza a 8 de cada 10 donantes. ¿Cuál es la causa del rechazo? La mala calidad de su semen”.
Reflexionemos
La cantidad de personas muertas por causa de la contaminación casi quintuplican las ocasionadas por accidentes de tránsito a nivel nacional. Es necesario y urgente despertar una mayor conciencia ambiental. Tal vez no es demasiado tarde.